
En este piso del Eixample de Barcelona hemos instalado siete visillos a medida que transforman completamente el espacio.
Cubrimos la parte de arriba fija de la ventana y las puertas también.
Su caída ligera filtra la luz natural sin perder claridad, aportando calidez e intimidad, y respetando la estética clásica de las grandes ventanas originales


